Los Cenzontles cover Dylan’s ‘Hey, Mr. Tambourine Man’ (audio)


Raza roots collective Los Cenzontles strip Bob Dylan’s Hey, Mr. Tambourine Man back to the basics (the lyrics) and then build it back up en estilo Latino. That’s Eugene Rodriguez, vocals, Lucina Rodriguez and Fabiola Trujillo, chorus, Emiliano Rodriguez, bass, Carlos Caro, bongo, shaker, guiro, tambourine, and Silvestre Martinez, cajon, congas.

DID YOU KNOW?

Bruce Langhorne, Bob Dylan’s long-time guitarist, and the inspiration for Mr. Tambourine Man, died recently.

Oye, señor del pandero, toca una canción para mí
No tengo sueño y no voy a ningún lugar
Oye, señor del pandero, toca una canción para mí
En la mañana tintineante te seguiré
Aunque sé que el imperio del anochecer ha vuelto a ser arena
Desapareció de mi mano
Me dejó a ciegas, aquí, de pie, pero sin dormirme todavía
Mi cansancio me asombra, tengo marcados los pies
No tengo nadie con quien quedar
Y la antigua calle vacía está demasiado muerta para soñar
Llévame de viaje en tu mágico barco giratorio
Mis sentidos han sido desnudados, mis manos están dormidas
Mis dedos de los pies demasiado paralizados para pisar
Solo esperan a que la bota se ponga para deambular
Estoy listo para ir a cualquier sitio
Estoy listo para desvanecerme
En mi propio desfile, lanza tu hechizo danzante hacia mí
Prometo hundirme en él
Aunque puedas oír a la risa girar, balancearse locamente a través del sol
No está dirigida a nadie, simplemente escapa a la carrera
Excepto por el cielo no hay barreras a la vista
Y si oyes rastros borrosos de saltarínes rollos de rima
Ve a tu pandereta a tiempo, solo hay un harapiento payaso detrás
Yo no le prestaría atención, es sólo una sombra lo que ves que persigue
Luego hazme desaparecer a través de los anillos de humo de mi mente
Bajo las nebulosas ruinas del tiempo, más allá de las hojas congeladas, de los embrujados y asustados árboles, fuera, hasta la ventosa playa
Lejos del retorcido alcance de la loca tristeza
Para bailar debajo del cielo de diamante agitando una mano libremente
Perfilado junto al mar, rodeado por las arenas del circo
Con toda la memoria y el destino enterrados debajo de las olas
Déjame olvidarme de hoy hasta mañana